Logotipo

Creamos un diseño de marca reconocible, que te distinga y te respalde. Que simbolice los valores de tu empresa y exprese aquello que es importante en tu negocio.

Diseñamos marcas diferentes, recordables y globales que conectan con tu segmento de clientes y dan credibilidad a tu proyecto.

Es un proceso en el que es necesario invertir tiempo y esfuerzo, al igual que todo lo relacionado con la imagen de marca, ya que se va a convertir a partir de aquí en la presentación en sociedad de tu empresa. Es el primer paso para construir tu identidad de marca.

 

1. Briefing

Fase inicial en la que se establecen unas pautas básicas a seguir para encaminar bien el proceso de creación del logotipo. La idea es hacer reflexionar al cliente sobre el significado intrínseco de su negocio, determinar qué hace y para qué es su razón de ser. Aunque a veces parezca evidente, en realidad muchos clientes no se han planteado o no han meditado sobre algunos puntos clave de su marca. Por otro lado, es frecuente que cuando estamos inmersos en nuestra propia actividad profesional nos falta otra perspectiva, un punto de mira exterior que nos aporte su percepción personal.

• Naming. Nombre de la empresa, producto o marca.

• Descripción. Definición de los atributos del producto, servicio o actividad a la cual se dedica la empresa.

• Sector. Descripción breve del entorno o peculiaridades sectoriales de la empresa o marca.

• Público objetivo. A quién se dirige el producto, cuál es su destino u objetivo.

• Valores de identidad. Determinar cuáles son los valores corporativos que la marca quiere transmitir, esos y no otros por los cuáles se quiere diferenciar.

 

2. Referencias del sector

Fase de búsqueda de referencias. Estudio de la competencia en el que se obtiene una aproximación del sector en el que estamos trabajando. La observación de la competencia local e internacional permite tener una visión global de referencias gráficas y facilita pensar en una solución eficaz que logre diferenciarnos del resto. Por otro lado hay que tener claro el público objetivo al que nos dirigimos.

 

3. Fase creativa: bocetos preliminares

Creación de los atributos visuales del logo en base al briefing y después de haber observado la competencia: color, forma y composición. Se realizan bocetos y se experimenta con la tipografía. Creación de una símbología de acuerdo a los valores corporativos que identifican la marca y diseño de propuestas diferenciadas.

• Logotipo: representación gráfica del nombre.

• Isotipo: símbolo o icono, representación gráfica de la marca.

 

4. Fase creativa: selección de ideas

Una vez tenemos los primeros bocetos del logotipo, maduramos las propuestas perfeccionando aquellos aspectos que han quedado menos claros o desechando posibles propuestas que no consiguen reforzar los valores que perseguimos. Selección de aquellas propuestas que han logrado ser más impactantes y relevantes en base a 3 conceptos determinantes:

Simplicidad. La claridad es una prioridad en la comunicación visual. Es mejor huir de lo complejo o sobrecargado y buscar soluciones que comuniquen los atributos de la marca de manera simple y eficaz.

Legibilidad y funcionalidad. El logotipo tendrá que adaptarse a diferentes tamaños y formatos, por lo que conviene que sea legible en diferentes circunstancias o soportes: deberá reproducirse a pequeña y gran escala, en color y en blanco y negro.

Ser memorable. El fín último es que un logotipo sea perdurable y atemporal. El mercado al que se dirige tiene que recordarlo con facilidad, reconocerlo e identificar nuestra marca, por ello, habrá que esforzarse en que sea memorable.

 

5. Presentación de propuestas

Es el momento de presentar al cliente nuestras propuestas y explicar las diferentes soluciones gráficas aportadas. El feedback nos permite determinar la mejor opción y potenciar aquellos aspectos que necesitan resaltarse o retocarse.

Es un proceso en el que es necesario invertir tiempo y esfuerzo, al igual que todo lo relacionado con la imagen de marca, ya que se va a convertir a partir de aquí en la presentación en sociedad de tu empresa. Es el primer paso para construir tu identidad de marca.

 

1. Briefing

Fase inicial en la que se establecen unas pautas básicas a seguir para encaminar bien el proceso de creación del logotipo. La idea es hacer reflexionar al cliente sobre el significado intrínseco de su negocio, determinar qué hace y para qué es su razón de ser. Aunque a veces parezca evidente, en realidad muchos clientes no se han planteado o no han meditado sobre algunos puntos clave de su marca. Por otro lado, es frecuente que cuando estamos inmersos en nuestra propia actividad profesional nos falta otra perspectiva, un punto de mira exterior que nos aporte su percepción personal.

• Naming. Nombre de la empresa, producto o marca.

• Descripción. Definición de los atributos del producto, servicio o actividad a la cual se dedica la empresa.

• Sector. Descripción breve del entorno o peculiaridades sectoriales de la empresa o marca.

• Público objetivo. A quién se dirige el producto, cuál es su destino u objetivo.

• Valores de identidad. Determinar cuáles son los valores corporativos que la marca quiere transmitir, esos y no otros por los cuáles se quiere diferenciar.

 

2. Referencias del sector

Fase de búsqueda de referencias. Estudio de la competencia en el que se obtiene una aproximación del sector en el que estamos trabajando. La observación de la competencia local e internacional permite tener una visión global de referencias gráficas y facilita pensar en una solución eficaz que logre diferenciarnos del resto. Por otro lado hay que tener claro el público objetivo al que nos dirigimos.

 

3. Fase creativa: bocetos preliminares

Creación de los atributos visuales del logo en base al briefing y después de haber observado la competencia: color, forma y composición. Se realizan bocetos y se experimenta con la tipografía. Creación de una símbología de acuerdo a los valores corporativos que identifican la marca y diseño de propuestas diferenciadas.

• Logotipo: representación gráfica del nombre.

• Isotipo: símbolo o icono, representación gráfica de la marca.

 

4. Fase creativa: selección de ideas

Una vez tenemos los primeros bocetos del logotipo, maduramos las propuestas perfeccionando aquellos aspectos que han quedado menos claros o desechando posibles propuestas que no consiguen reforzar los valores que perseguimos. Selección de aquellas propuestas que han logrado ser más impactantes y relevantes en base a 3 conceptos determinantes:

Simplicidad. La claridad es una prioridad en la comunicación visual. Es mejor huir de lo complejo o sobrecargado y buscar soluciones que comuniquen los atributos de la marca de manera simple y eficaz.

Legibilidad y funcionalidad. El logotipo tendrá que adaptarse a diferentes tamaños y formatos, por lo que conviene que sea legible en diferentes circunstancias o soportes: deberá reproducirse a pequeña y gran escala, en color y en blanco y negro.

Ser memorable. El fín último es que un logotipo sea perdurable y atemporal. El mercado al que se dirige tiene que recordarlo con facilidad, reconocerlo e identificar nuestra marca, por ello, habrá que esforzarse en que sea memorable.

 

5. Presentación de propuestas

Es el momento de presentar al cliente nuestras propuestas y explicar las diferentes soluciones gráficas aportadas. El feedback nos permite determinar la mejor opción y potenciar aquellos aspectos que necesitan resaltarse o retocarse.

Los comentarios están cerrados.